|
CUERVO - 3.148 m
Por la Loma del Calvario
Barranco de San Juan (1.163 m) - Cucaracha (1.840 m): 3h 30min
Cucaracha - Cuervo - Barranco de San Juan: 13 horas
Distancia total recorrida: 37 km
|
|
4 y 5 febrero 2006 |
Bueno, esta historia comienza como comienzan todas las historias. Comienza con sus personajes.  En un principio los llamados a sufrir éramos tres, Samuel, Jesús y el que suscribe y la ruta en cuestión era otra. Nuestra primera intención era llegar desde la Ragua a Trevelez con esquís,  pero parecía predestinado que no íbamos a hacer dicha ruta.  
Samuel se nos cae del cartel, por un asunto de curro que le avinagró al pobre el fin de semana y a nosotros nos dejó sin su buena compañía.    Entre esta baja de última hora y que no sabíamos si habría nieve a tan baja altura, decidimos cambiar de planes. Cojo el libro de rutas de esquí de montaña de Lorenzo Arribas y se abre por la pagina 69. Leo...ruta para dos días...ummmm...encaja.  Sigo leyendo: el Cuervo y el Puntal de Vacares por el Calvario. Me empiezan a sudar las manos... Y entonces es cuando leo la introducción que hace Lorenzo Arribas a esta ruta.
"Antes de ir al Calvario, debemos hacer algunas reflexiones. En nuestra sierra cada vez van quedando menos montañas lejanas. Las pistas, carreteras y remontes mecánicos, a la vez que empequeñecen los grandes espacios, han ido acercando las cimas. Así ha nacido una cultura del esquí de montaña que no mancha nunca de barro sus botas, que pisa la nieve antes con los neumáticos de su coche que con sus esquís, y que elige sus itinerarios en función de la "calidad" de la aproximación a la nieve. Hay que "asegurar" un alto porcentaje de recorrido con las tablas puestas. Todo lo que no es andar sobre un tapiz blanco es una perdida de tiempo, y llevar esquís en la mochila un atraso, a pesar del avance que ha supuesto los equipos superligeros. ¡Nada de alpargatazos!. Los últimos virajes del descenso hay que darlos, si es posible, salpicando la placa de la matricula "para limpiarla" un poco. Este esquí de montaña, "tan limpio", sin embargo pierde mucho. Pierde los recorridos combinados con algunos tramos de escaladas, el cramponear, el tacto del piolet, y sobre todo, las largas aproximaciones por esas hermosas veredas, que además añaden el encanto de adentrarnos en lo mejor de la sierra. En esa montaña salvaje, no hay otra manera de llegar caminando, por senderos en si mismos muy valiosos y, desgraciadamente ya muy escasos. Los primeros pasos con las pieles de foca se dan después de horas dentro de la montaña, y sabes a gloria después de quitarse los esquís y las botas de la mochila, que a nadie le amarga un dulce. Aquí la nieve tiene otro valor, hay otro orden, y el esquí es mas comprometido. No es lo mismo esquiar en una horrorosa nieve costra en el Caballo que en el Calvario. Eso es el Calvario, un escenario distinto, una de las pocas rutas de esquí que quedan en Sierra Nevada, donde no funciona el "esquí limpio", el "desciendo muy rápido desde la cumbre porque esquío de sobra, llegaré en pocos minutos, abriré el maletero , me pondré las zapatillas y con buena música, esperaré a los lentos". En el Calvario, todos son lentos. No hay coche al final de la nieve. Y en el Calvario no hay un calvario, no hay sufrimiento, al contrario, hay un recorrido de esquí de montaña espectacular, el más hermoso de Sierra Nevada. Sigamos luchando para que parajes como el Calvario no reciban nunca una carretera ni medios mecánicos, aunque esto suponga que los visitemos menos veces, y con el tiempo, a medida que vayamos cumpliendo años, sean los primeros recorridos que dejemos de hacer. Entonces, con nostalgia, hablaremos de estos lugares a donde no se llega en coche, de caminatas, de veredas, de la estrella, de la cuesta de los presidiarios, del calvario, de vacares... de la belleza. Y desde la Vega de Granada, que se sigan viendo algunas cimas"realmente" lejanas. El esquí es lo de menos. ¡Salud para el Calvario...y para nosotros!".
      
Extraido de Esquí de Montaña en Sierra Nevada: 35 itinerarios de la Polarda al Caballo, Lorenzo Arribas Mir (Ed. Desnivel, 2004)
Como podéis comprender, a mi se me hizo la boca agua. Así que hablé con Jesús y le propuse esta ruta. Él, tanto como yo, sabía que íbamos a pasarlas muy putas, pero aceptó sin vacilar ni un segundo.  
Pues nada, me recogió en Jaén y tiramos para el Barranco de San Juan. Preparamos las mochilas que pesaban un quintal y tiramos "Verea de la Estrella parriba".  

Eran las 10.30 de la mañana y la vereda guardaba aun nieve de los días pasados. Como siempre, precioso este barranco. 
Yo no hacía mas que decirle a Jesús que iba "cargao que te cagas".   

Y pasó lo que tenia que pasar. Me recuerda a cierta mousse de cierto viaje.         

En la Verea y, muy muy lejos, nuestro objetivo... 

En una hora nos pusimos en el Puente del Burro y pusimos rumbo a la Cucaracha. En este caso los burros éramos nosotros, burros de carga. 

La cosa se ponía pina y empezábamos a notar el peso de la mochila. Llevábamos sacos, comida, hornillos, ropa, esquís, botas y hasta la Game Boy.  

Entonces es cuando la madre naturaleza te da un poco de su medicina, para que se pase el mal trago...     


Seguimos ganando metros.

Y las sierra nos va enseñando más y más....     

Era cerca del mediodía y las nubes coqueteaban con las cumbre. 

Después de hacer una paradita para comer en un sitio precioso, llegamos al Refugio de la Cucaracha (1.840 m). Éramos, de momento, sus únicos huéspedes.

Todavía quedaba algo de nieve en la explanada del refugio. Las vistas desde allí, son...¿¿inenarrables??   


Esta para quien diga que en Sierra Nevada no hay picos "cañeros" para hacer. Mirad que sucesión de espolones....   

Juego de Bolos...

Allí mirando se puede pasar uno las horas en comunión con la montaña, en silencio, soñando con nuevas rutas... Y sin tener que aguantar al Poscojonuo y su vozarrón, que eso también ayuda.  

Pues nada, se va el Lorenzo y toca abrigarse. Aquí los dos, posando con nuestras tablas. 

Y justo antes de irse el sol, se van las nubes. Típica estampa. 

Se nos echó la noche encima y sacamos las viandas. Muestra de ello esta super elaborada pasta "Xauen" (después de tanto, se nos quemó).   

Tuvimos un compañero, que nos amenizó la noche...  

El día se va... 

Como llegaba la noche, Jesús se me insinuaba. Pero yo me harté de decirle que el homosexual es el Poscojonuo...   

Nos dormimos a eso de las 22:30 mirando el mapa y pusimos el despertador a las 5:00. Nos esperaba una jornada larga con 1.300 m de desnivel de subida y por lo menos 300 metros eran porteando todo lo que traíamos. Sobre las nueve de la noche llegó una pareja y montaron tienda fuera. A las 12 o así llegaron otros dos montañeros, que sí pernoctaron en el refugio. Chapeau por ellos,  ya que no hicieron apenas ruido y pudimos dormir casi del tirón. A las 5 tocó diana y tras remolonear un poco nos pusimos en marcha. Desayunamos, recogimos todo, hicimos las mochilas y a las 6.30 estábamos andando. No quisimos dejar ni los sacos ni el resto del material que no íbamos a usar en el refugio, ya que es un sitio muy frecuentado y no era plan de encontrarnos con sorpresas. Decidimos dejarlo todo donde nos pusiéramos los esquís y así hicimos.
Como era de noche aún y no encontramos verea, subimos a trocha hasta la divisoria de la Loma del Calvario y desde allí fuimos buscando la zona adecuada para calzarnos las botas y los esquís.
A las 8 ya se veía despuntar el alba. 


Estábamos a 2.100 metros y ya podíamos foquear, aunque había mucha "calva".

El dia salió un poco brumoso, pero pronto se despejó.

Y ya despuntaba el sol por el Veleta. 


Ascendimos unos metros buscando refugio para el material que nos sobraba y lo dejamos bajo unas rocas. Hicimos la mochila de nuevo y seguimos la marcha.



Aunque no lo comentamos ninguno de los dos, por dentro nos preguntábamos donde estaba esa maravillosa nieve del Calvario y ambos suponíamos que estaría más arriba.    
Primeras palas buscando Tajos Negros.



MÁS FOTOS
|