|
2/3
Juanma ante su primera bajada en montaña. 
Fer: bueno, me dice Santi que más o menos controlas. 
Juanma: qué coño, si solo he esquiado 2 veces en pista... 
Como se diría en estos casos, no me gusta como se le pone el ojo a la borrica. 

Total, que cruzamos la zona alta de pistas...

...para meternos de lleno en una maravillosa bajada por nieve mala, con niebla...

Santi sí que controla, el tío. Menudo estilazo. 

Si es que tiene porte de sobrao, el gachón. 

Siempre intentamos perder el mínimo de altura. No se ve con claridad la bajada debido a la niebla y mejor no tener que rectificar subiendo.

Y os preguntaréis qué espera Santi... 

Pues al torpedo volador... 

Ya ha picado el pobre alguna que otra vez suelo. Y es que la nieve está mu malica.
Santi, menudo cabronazo que eres. Mira en dónde lo has metido en su primera salida. Aunque con esa pinta de makineta del Servicio de Rescates, sin problema. 

Ahí, con cuñita hasta abajo. Lo importante es no caerse, que se funde uno de tanto levantarse.

Sí, esas piedras se las comió. 
Nos vamos distanciando rápido de las pistas. Las laderas, suavísimas...

Y venga medias laderas: NO PIERDAS NI UN METRO.

Y para allá que vamos.

Menos mal que estamos manteniendo la altura, porque hay algunas zonas debajo nuestra con nada de nieve. 

Y con la niebla, el pilotaje no se presenta fácil en cuanto caiga la noche. 

A pesar de haber mantenido la altura lo que hemos podido, la cosa pinta mal. La loma gira mucho hacia el Oeste y el pobre de Juanma siempre pierde más metros que nosotros en la ladera.

¡¡¡¡¡SANTI, EMPLÉATE DURO QUE YO ME QUEDO CON JUANMA!!!!

Al fondo ya vemos siluetas conocidas, pero con muy poquita nieve. Esperemos que haya nieve en el carril, porque sino vamos a tener que portear los esquís 10 o 12 kms... 

Aunque la tarde nos está haciendo disfrutar a tope. 

Menudo invento esto de esquiar al atardecer por nieve virgen, con buenos amigos. 

Con un poquito más de tiempo, la de bajadas que tiene esta zona. 

Aunque tampoco está mal la que tenemos delante de nuestras tablas. 

Intento mantenerme siempre unos metros por delante de Juanma, porque lleva un careto de matar al primero que pille... 

Yo no paro de darle ánimos, porque si le digo que no tengo clara la cosa, me suicida en el momento. 

Pradollano está ya lejos, con sus lucecillas comenzando a brillar.

Y empiezo a ser consciente del error en el que estamos metidos. Menudo embarque. 

Es muy tarde y vamos a un ritmo demasiado lento. 

Santi, creo que no vamos a llegar. Y muy probablemente la mayor parte de la nieve de la semana pasada se haya ido. 

Santi: y ahora... ¿qué hacemos?
MÁS FOTOS
|