|
CABALLO - 3.009 m |
|
16 noviembre 2005 |
A las 14:00 me escapo del curro de mala manera y a las 14:44 estoy saliendo de casa para estrenar la temporada de esquí. Mi gran amigo Peli, como siempre, me deja tirado. Sus sentidos especiales le dicen que no hay nieve en Sierra Nevada como para esquiar. Así que voy solo (esto es secreto; la versión para madres es que vamos "una pila gente" ).
Paro a echarle sopa al coche y al pagar, una mujer delante mía pidiendo ficha para el lavacoches. 6 minutos y 29 segundos tardó en decidirse si cogía la ficha con superencerado, la normal o la superespuma... 
A las 14:54 estoy en carretera, con la sangre de la mujer chorreando por un cuchillo que sobresale tímidamente de mi pantalón. Por ahora, poco tráfico.

Mientras llego a Nigüelas, la sierra ya va mandándome sus ondas positivas... 

Menudo paquetón tiene el Caballo. 

El Valle del Torrente es genial. Muy recogido, pero siempre animado. Dentro de poco los almendros se teñirán de colorido... 

Algo falla... 

ZOOM
No puede ser. Mi mente está saturada. Sabía lo del incendio. Sabía su extensión. Sabía que esto había ardido... 

Pero aún no había asimilado el golpe... 

   ¡¡¡OH, DIOS, MENUDA DESGRACIA...!!!    

La nieve está bastante baja.

A pesar de la belleza, no consigo recuperarme de la impresión. Tengo al Caballo delante de mis ojos, cubierto por un espectacular manto blanco... 

...pero no... 

ZOOM
Al fondo todo está quemado. 

Todo a mi alrededor ha ardido. 

¡¡¡NO PUEDE SER...!!! 

POR FAVOR, QUE ALGUIEN ME SAQUE DE ESTA PESADILLA. 

QUIERO LEVANTARME Y VER TODO COMO EL AÑO PASADO... 
El panorama es demoledor. 

No puede ser. Llevo media hora mirando desde la ventanilla del coche, alucinando... 

Entre tanto, la carretera se pone jodida. El coche que he robado ni tiene cadenas, ni 4X4 ni pollas. Y asi me veo: menudo sitio para dar la vuelta. 

Lo único que va saliendo como esperaba es el horario: a las 4:05 salgo del coche...

...con los esquís a la espalda. Se puede esquiar, pero prefiero ir campo a través, recortando en donde pueda, para salir rápido de este infierno negro... 

La nieve cubre el suelo, que está negro y completamente lleno de ceniza. Incluso se puede oler aún a quemado. 

Salgo desde muy abajo, ya que hay un paquetón bueno de nieve. Entre las predicciones de restos de huracanes del Peli y su olfato capacitado para detectar lo intectable, no da una. 

Las formas, los contrastes... ¿Donde estoy? 

Los restos calcinados llevan impresa la marca del dolor, alzándose hacia el cielo buscando una escapatoria imposible. 

Todo está arrasado. 

Todo calcinado. La madera se lamenta... 

...del calor del infierno. 

Me adentro en la oscuridad. 

A pesar del poderío de la naturaleza... 

...no va a ser suficiente. 

MÁS FOTOS
|