|
2/4
Tras acercarnos a la pared...
Wilhel: "Oye, ¿por donde subimos?"
Fer: "Pues ni idea. Creo que aquí no hay ninguna vía abierta. Esa parte de ahí parece estar bien..."
Wilhel: "Joder, pero... ¿no hay mucha roca por ahí..???"
Fer: "Pos va a ser que sí. "
Nos atamos las cuerdas. Ya empiezo a notar a mi compañero al otro extremo. Él oye los latidos de mi corazón... (foto de FW).

Y es por esto por lo que amo el sur. A finales de diciembre, a 3.000 metros de altura, rodeado de nieve, puedes quitarte el abrigo y escalar en manga corta. Un lujo que muchos desearían para su tierra. Dios me libre tener que salir fuera de Granada... (foto de FW).

Tras dar los primeros pasos, coloco el primer seguro (foto de FW).

Es bonito no saber qué te espera más arriba. Sientes una sensación de libertad absoluta. Irás a donde te guíe tu instinto. No tenemos constancia de que nadie haya subido por allí. Incertidumbre total. Nos cruzamos una mirada, giro la cabeza hacia arriba y comienza la aventura... (foto de FW).

Empezamos por un pequeño canalón... (foto de FW).

...y cada paso fuerza al siguiente. Ya nos encontramos completamente absorbidos por la roca. (foto de FW).

De vez en cuando miro hacia abajo para asegurarme que mi compañero no ha huido... 

Da mucha seguridad saber que tienes a un buen amigo al otro extremo de la cuerda. Sabes que el cuida de tí si cometes algún error (foto de FW).

Otro seguro, otro agarre... (foto de FW).

Cruzo un pequeño vasar nevado. No llevo los crampones puestos y solo un piolet en el arnés. Mi concentración es alta, para evitar un resbalón.
Consigo superarlo y llego a una repisa grande. Es un buen sitio para montar la reunión... (foto de FW).

Mientras que mi compañero se prepara para subir, yo me quedo sin palabras frente a la inmensidad del paisaje... 

ZOOM
Wilhelmi empieza a subir. Podemos observar el pequeño vasar que hay que cruzar.

Ahora empiezo a verlo...

Y acaba de superar el pequeño vasar de nieve anterior a la reunión.

Le cedo mi puesto en la reunión y me encamino a hacer el segundo largo. Debajo quedan 40 metros de roca. Aún nos quedan otros 50 metros (foto de FW).

El sol me permite una escalada calurosa. No durará mucho. (foto de FW).

La montaña me da un respiro y giro la cabeza para ver si mi compañero está atento a mis pasos...

Pero veo que no... "Maricona, deja de mirarte tus botas nuevas..." 
Continúo con la escalada. Cada vez falta menos. Tanteo la roca. Muevo la mano izquierda y me encuentro un señor canto. Da gusto... ¡Qué descanso! (foto de FW).

Y continuamos (foto de FW).

Llego a un pequeño descanso. Ahora hay un corredor que sube hacia arriba. A su izquierda, un muro rocoso... (foto de FW).

Tomo aliento y al levantar la cabeza... 

Ya llevamos algunos metros (foto de FW).

Opción A: corredor fácil, poco inclinado...
Opción B: muro rocoso, sombra, roca fría, quizás algún pequeño desplome con buenos agarres...
"Wilhel, ¿qué opinas...?"

MÁS FOTOS
|