|
ERISTE - ESPADAS - POSETS |
|
30 septiembre, 1 y 2 octubre 2005 |
La cosa estaba en el aire. Con un viaje pendiente a Pirineos, estás continuamente amenado. Y un día sonó el teléfono. Al otro lado del aparato Jose Manuel, El Niño. 
Así que me levanto a las 6 de la mañana un viernes de escaqueo y, tras recoger algunos bultos de casa de Rai y silbarle a unas cuantas niñas que venían de marcha , me planto a las 10:30 en Alicante. Recojo a Jose Manuel y para Benasque. 

La vida es una caja de sorpresas. Y las sorpresas son las gentes que se cruzan por la vida. Y cuando le dije a El Niño que me pusiera algo de músiquilla , nunca pensé que resultara ser Rosendo. Y así seguimos nuestro curso, con Rosendo a todo volumen, cantado y dando con la mano por encima del techo del coche. 
Menudo mákina, coño. 
En el desvío para Tortosa, paradita a comer un magnífico bocadillo de tortilla de jamón y tomate. Y la prensa catalana, revolucionada. 

Seguimos nuestro camino, cruzándonos con las tapias de Terradets. Hoy es viernes y el plan de Jose Manuel es estar escalando allí el domingo. 

Y como si nada, llegamos a Benasque. Buenos recuerdos de hace algunos años... 

Tenemos que subir esta misma tarde al refugio de Ángel Orús, pero aún tenemos tiempo para un paseo...

...y para entrar a comprar a Barrabés. 

Si es que no tenemos remedio. 
El Niño, que se conoce el camino de subida "a la perfección", debuta equivocándose en la primera desviación. Esta se la perdonamos.

Y mientras subimos, la tarde va cayendo.

TÍPICO: echamos a andar ya de noche. Pero es gratificante la compañía, con contínua charla de los temas más variopintos. 

La subida es de aproximadamente 1'5 horas. Y El Niño está dispuesto a destrozarme. Ahí va, marcando ritmo. 

La subida fue una maravilla. Disfrute total. Incluida alguna bromilla, que como el cabrón se conoce la subida, me dice que vamos mu lentos, que no llegamos... Y yo con la lengua fuera. "Aún nos quedan 45 minutos", me dice. Y en unos metros giramos y nos damos de frente con el refugio. 

Menudo cabrón. 
En el refugio, planificamos nuestra cresta: Collado de Eriste - Espadas - Posets.

La noche es oscura, pero cálida. A dormir...

...quien pueda. En nuestra habitación hay 4 o 5 animales en competición de ronquidos. Eso sí: si yo no duermo, aquí no duerme ni Dios. Me tiré toda la noche haciéndoles como a las cabrillas, a ver si se callaban. Alguno que otro estuvo encabronao con la puerta, que se la cerraban y le daba calor. 
Y por fin llegó la mañana. El desayuno, a las 6:00. Dió hasta alegría tener que levantarse. 

Tras el desayuno y las identificaciones de los que roncaban, a prepararnos y marchando...

"Pero mákina, espérame". Joder, lo que me queda que sufrir... 

Los amaneceres, aunque duros pa levantarse, nunca defraudan. 

La temperatura es muy buena y comenzamos la subida.

Poco a poco nos van llegando más rallos de luz...

...intuyendo que un gran sol se alzará tras las montañas. 

El granito es espectacular y la subida preciosa. 

¡¡¡Bienvenido, Sol que nos das tu luz!!! 

Las cumbres más cercanas comienzan a encenderse... 

...creando ese embrujo matutino... 

MÁS FOTOS
|